martes, 15 de julio de 2025

A cabo de leer El loco de Dios en el fin del mundo de Javier Cercas

 

El escritor español Javier Cercas, ateo y anticlerical como él mismo se define, acaba de publicar  El loco de Dios en el fin del mundo (2025). Un libro inclasificable. Su origen está en la solicitud que le hace la editorial de la Santa Sede para escribir sobre el viaje del papa Francisco a Mongolia que se realizó en el año 2023. Propuesta que acepta porque los editores le garantizan total libertad en su escritura, a esto se suma una inquietud muy personal: su madre quiere saber si cuando muera volverá a ver a su amado esposo; en últimas, el escritor quiere preguntarle al papa por la resurrección de los muertos y la vida eterna, principio rector del cristianismo.

Es una crónica de un viaje geográfico, religioso y político acompañando al loco de Dios, como llama al papa Francisco; así nos va mostrando los distintos rostros de este jesuita y su papado, asistimos a la historia contemporánea de la iglesia católica, llena de contradicciones, pero ahí siempre, sin que nada ni nadie la derrote.  También nos hace comprender que esa institución es carisma y poder, profética y conservadora. 

Javier Cercas nos presenta la profunda dimensión cristiana, por eso humana, de Francisco, su opción preferencial por los pobres como diría el movimiento de la Iglesia Popular en los años 80s.
Un hombre complejo, lleno de matices, pecador. Cercas nos acerca a entender el pecado en Francisco, que no es más que sentirse incompleto, necesitar de las otras personas, sentir muchas veces como inalcanzable la total comunión con Cristo.

El libro se divide en cuatro partes: “En busca de Bergoglio”, “Los soldados de Bergoglio”, “El secreto de Bergoglio”, “Epílogo”. Llama la atención que los títulos de tres de los cuatro acápites llevan el apellido Bergoglio, apellido del jesuita que luego tomará como nombre pontificio el de Francisco. Esto se puede explicar porque a medida que Cercas escribe sobre el periplo del papa llega a la conclusión de que éste es un hombre normal y corriente, que asume el papel más importante en la iglesia católica e intenta comprender a esta persona en todas sus dimensiones humanas. De otra parte, este texto evidencia un trabajo muy intenso de recolección, estudio y análisis de documentos, más los datos recogidos en las entrevistas a personas cercanas al proyecto del pontificado. Javier Cercas sistematiza todos estos datos, dando una forma narrativa y literaria a su escrito.

Es un intento de comprender al hombre cristiano Bergoglio a través del papa Francisco, por eso algunas de las disquisiciones de Cercas pasan por lo que no hizo: apoyar a sus compañeros jesuitas frente a la persecución de la dictadura cívico militar en Argentina, la falta de una radical condena y expulsión de los curas pederastas; incorporar a la mujer al sacerdocio; mayor aceptación de las personas con identidades sexuales diversas, por mencionar lo más sobresaliente. Javier Cercas nos hace entender este papado, nos muestra sin condenar, quiere comprender a la manera de un discernimiento que es una reflexión a la luz de lo espiritual. La reflexión estaría dada por todo el trabajo de investigación de Javier Cercas, lo espiritual por la poética de su escritura.

Este libro es una larga conversación con la iglesia como pueblo de Dios.  Javier Cercas entrevista a sacerdotes, misioneros y misioneras, laicos, periodistas vaticanistas y a Francisco. El libro recoge las voces de la iglesia, en un coro que reafirma la religiosidad profunda de una comunidad católica comprometida con el mundo. En ese sentido es un proyecto de escritura monumental, correspondiente a una institución "rocosa" como la llama Cercas; " montañosa", diríamos en Colombia.

Pero esta iglesia tiene su singularidad en ser la profética, la misionera, la original de las primeras comunidades de Jesús de Nazaret.  Sencilla, pobre, trabajadora pero silenciosa. Es el proyecto cristológico del Papa Francisco, por el cual se ganó no pocos enemigos que no compartían esta manera de dirigir a una de las instituciones más poderosas del mundo.

Esta crónica y trabajo de reportería exige de lectores y lectoras pacientes para leer casi 500 páginas, en una época donde se estilan lecturas breves y directas. El loco de Dios en el fin del mundo bien puede interpretarse como un documento teológico escrito por un no creyente, que al indagar e intentar comprender al papa hace preguntas sobre cristología, eclesiología, ateísmo. Si bien estas temáticas se despliegan en todo el texto, para definir de alguna manera este libro, diría que es un tratado profundamente espiritual, por esto poético. Al final el papa responderá la pregunta que se hace la madre del escritor, ésta nos ha mantenido en tensión durante toda la lectura. Javier Cercas ha escrito un texto ecuménico, que invita a ser leído por todas las personas interesadas en estas temáticas.

Mery Cruz Calvo 

Julio 2025

lunes, 7 de julio de 2025

SALMO DE MARÍA DE MAGDALA

 



                                       
                                NOS ACOMPAÑA SU GRACIA Y PROTECCIÓN
                                              ALABEMOS SU GRANDEZA
                                           QUE NOS LLAMA Y PREPARA  
                                        A SER PLENAMENTE HUMANAS.
 
Todo lo nacido, todo lo creado,
Todos los elementos de la naturaleza
Están vinculados y unidos entre sí.
Todo lo compuesto se descompondrá;
Todo volverá a sus raíces.

 
NOS ACOMPAÑA SU GRACIA Y PROTECCIÓN
ALABEMOS SU GRANDEZA
QUE NOS LLAMA Y PREPARA
A SER PLENAMENTE HUMANAS.
 
El Maestro anuncia que su Paz
Será engendrada en nosotras
Habremos de hacer que se cumpla su paz
Que su Paz surja en nosotras
Y en esa Paz encontraremos a Dios
Quienes le buscamos le encontraremos.
 

NOS ACOMPAÑA SU GRACIA Y PROTECCIÓN
ALABEMOS SU GRANDEZA
QUE NOS LLAMA Y PREPARA
A SER PLENAMENTE HUMANAS.
 
No necesitamos más leyes
Es suficiente con ser Testigas
La libertad la da el testimonio
La ley sin entendimiento ni corazón esclaviza.

 

NOS ACOMPAÑA SU GRACIA Y PROTECCIÓN
ALABEMOS SU GRANDEZA
QUE NOS LLAMA Y PREPARA
A SER PLENAMENTE HUMANAS.
 
Vivo mi vida nueva
Gracias a visiones nuevas de la vida
Voy comprendiendo el amor
Borrando ideas antiguas del amor
En adelante voy hacia el Descanso,
Donde el tiempo reposa en la Eternidad
Voy al Silencio.
 

NOS ACOMPAÑA SU GRACIA Y PROTECCIÓN
ALABEMOS SU GRANDEZA
QUE NOS LLAMA Y PREPARA
A SER PLENAMENTE HUMANAS.
 
El Maestro me ha hecho digna,
Ya no importa ningún rechazo
Me conoce muy bien, me amó.
Me reveló el amor de Dios
Que habita en mí.

 
NOS ACOMPAÑA SU GRACIA Y PROTECCIÓN
ALABEMOS SU GRANDEZA
QUE NOS LLAMA Y PREPARA
A SER PLENAMENTE HUMANAS.

 

Este salmo corresponde a una paráfrasis del Evangelio de María de Magdala en su parte final. Fue tejido por Sandra Liliana Sarria Flórez dentro del Círculo de Espiritualidad María de Magdala de Cali-Colombia en el año 2019.

domingo, 8 de junio de 2025

PENTECOSTÉS NO ES SOLO UNA VIGILIA

 


Inicialmente en el pueblo Judío, Pentecostés fue una fiesta para dar gracias por la cosecha, es decir por la Vida. Podemos dar gracias por el Espíritu que nos habita siempre, hacerlo consciente y presente en nuestras vidas. El Espíritu animó y orientó siempre la vida de Jesús de Nazaret: su entrega a los otros y otras, su anuncio de una sociedad diferente fraterna y sorora, sus llamados al amor.

 Cuando Jesús sintió que la hora de su muerte llegaba, invitó a sus amigos y amigas a recibir el Espíritu que él les enviaba con una nueva fuerza. Ese Espíritu, que ya los habitaba, debía hacerse fuerte en ellos y orientarles la vida en ausencia física de su Maestro y sus palabras. Los discípulos, agobiados por el dolor, sintieron unos días después en medio de su duelo, que esa presencia de Luz, de Calor y de Vida les ardía en sus pechos y los llamaba a una nueva misión: llevar el mensaje evangélico a todos los rincones de la tierra.

 La celebración de Pentecostés no puede ser simplemente un ritual, una noche de antorchas, velas, cantos. Este ritual adquiere todo su sentido en la medida en que responde a nuestra vida diaria, a nuestras relaciones y proyectos. Por ello el tiempo de Pentecostés, estas semanas post-pascuales, son una invitación a abrir espacio en nuestras vivencias y actitudes a la Energía de la Divinidad. Un Espíritu que nos llama a la unidad, que nos invita al amor, que nos motiva a la entrega. Es necesario hacer pentecostés en nuestros días, en cada hora, ante cada elección.

 Ese Espíritu es también la Sabiduría que debe siempre acompañar cada elección en nuestros días. Pero la sabiduría sólo puede llegar en corazones que alberguen la humildad, la búsqueda, el deseo permanente de alcanzar nuevas metas y buscar nuevas sendas. El Espíritu no deja oír su voz en medio de consumos, ruidos, satisfacciones permanentes… La Sabiduría de Dios, su Energía de luz, nos habla en el silencio, en la pregunta que cada situación nos hace, en medio de la compasión y las entrañas de misericordia.

 Dar gracias al Espíritu por su presencia en nuestras vidas es asumir la vida desde sus parámetros: Buscar el fondo de nosotros mismos, buscar la unidad inherente que constituye a los humanos, construir proyectos de hermandad universal, de acogida y encuentro. Hacer del ágape nuestro norte más último. Pentecostés sólo puede ser una fiesta en la Asamblea de creyentes si esa Asamblea busca actualizar en sus rutas las palabras y los hechos del Maestro Jesús de Galilea. Y esto, en medio de un mundo que tiende a la expoliación de los recursos naturales, a la explotación del hombre por el hombre, a la guerra que destruye masivamente y desdice cada día de Dios. Un mundo que se mueve entre la muerte… La Asamblea de creyentes puede celebrar Pentecostés si la Vida de todo ser sobre la tierra, es el centro de sus prácticas diarias.


Carmiña Navia Velasco

Santiago de Cali, en el tiempo de Pentecostés del 2025


miércoles, 30 de abril de 2025

LA PASCUA Y MARÍA DE MAGDALA


 

Estamos en tiempos de Pascua, es decir en tiempos de resurrección y tenemos que contribuir a que a nuestro alrededor todo florezca como en la primavera… La Pascua y la primavera siempre han tenido mucho que ver. Pues bien, esta mujer de Magdala, discípula y compañera de caminos de Jesús de Nazaret es -lo descubrimos cada año en las lecturas- la primera testigo de la Resurrección, nos lo dicen los evangelios canónicos y algunos no canónicos. Sus cuidados y cercanía al Maestro la llevan a la tumba temprano en la mañana y en ella tiene su especial experiencia: Jesús de Nazaret ha resucitado, lo va a decir a todos, directamente encargada por él de hacerlo.


Muy pronto sin embargo se inician en la iglesia los intentos de ocultar esta realidad clara. Pablo en sus cartas habla de que Jesús resucitado se le aparece a Cefas, a los 12 y a él mismo y omite la aparición a las mujeres. Posteriormente a finales del Siglo VI, Gregorio Magno en una homilía pascual de 591 señala a María Magdalena como una prostituta arrepentida. Viene luego los siglos, las artes, las pinturas y sobre todo las homilías a repetir esta calumnia infame. En 1969, el Papa Pablo VI aclara que esta afirmación fue fruto de un error y que no hay en la Biblia seña alguna que apunte hacia la demostración de esta falsa teoría, que es necesario corregirla. En 2016 el Papa Francisco, establece que la memoria de María Magdalena el 22 de Julio tendrá la categoría de fiesta eclesial.


Sin embargo, los varones eclesiales se niegan a reconocer en esta mujer la grandeza e importancia del papel que tiene en el seguimiento a Jesús. ¿Qué fantasma habita sus conciencias y sus imaginarios? El día domingo 13 de Abril de 2025, durante la celebración de los ramos, el párroco de la Parroquia Santa María Reina en el barrio Meléndez de Cali, en lugar de señalar el valor de las mujeres que siguieron a Jesús hasta el calvario, según los evangelios, señaló lo siguiente: En la cruz estaban María la madre de Jesús, María la de Cleofás y dos bochincheras. Esta aseveración -como es lógico- generó risa en los asistentes.


Me pregunto: ¿Qué hay detrás de esta afirmación de mal gusto? No creo que haya otra respuesta distinta a la incapacidad machista de asumir seriamente la importancia de una mujer que en su actitud demuestra grandeza, fidelidad, amor y valentía. Francisco, el Papa recientemente fallecido, en varias declaraciones dijo que en la iglesia había mucho machismo y que era necesario cambiar eso. Él se ocupó de intentar ese cambio en el nivel de lo administrativo… pero lo que subyace realmente, lo que permanece a través de los siglos, es la Gino-fobia en el terreno de lo simbólico


La celebración de la Pascua cristiana no puede eludir esa imponente figura que es María de Magdala, una mujer testigo por antonomasia de la resurrección. Desde un buen deseo se le ha llamado muchas veces “apóstol de los apóstoles” pero esto no ha mermado la necesidad imperante de tanto varón eclesial para demeritarla, de ahí tantos intentos: prostituta, penitente arrepentida… y ahora “bochinchera”. En el contexto de la iglesia: un mundo de varones (véase solo el Conclave), el miedo de los hombres hacia las mujeres se agranda, se agiganta.


La Pascua del 2025, una buena oportunidad para resucitar a la auténtica María de  Magdala, seguidora y apoyo del Maestro Jesús. 


Carmiña Navia Velasco, en Cali. 

Fines del mes de Abril del 2025

domingo, 16 de enero de 2022

 

EPIFANÍA ES TODO EL AÑO


El significado de la realidad de una epifanía, puede ser muy amplio. En la literatura, una escritora como Clarice Lispector, escribe muchos de sus cuentos alrededor de pequeñas o mayores epifanías que se cuelan en nuestros caminos cotidianos, transformando la vida o al menos llamando a esa transformación. El diccionario define la palabra como: manifestación, aparición o revelación… Manifestación, revelación ¿de qué o de quién? ¿Cómo ocurre, cuándo ocurre? ¿Ante quién se produce?

Si nos centramos en la fiesta que los cristianos denominamos como tal y que celebramos el 6 de Enero de cada año, pensamos que se trata de la manifestación que los magos de oriente experimentan de la Divinidad, ante el pequeño Niño del portal de Belén. La manifestación de la grandeza y lo trascendente en lo pequeño… la presencia de la Divinidad en la humanidad en su expresión más frágil.

¿Hacia dónde apuntan los símbolos de esta conmemoración, ya que sabemos que no se trata del “cumpleaños” de un hecho histórico ocurrido hace dos milenios? Esta leyenda, muy rica en contenidos, nos invita a mirar con ojos nuevos… con ojos de magia es decir de penetración, de apertura al misterio, de apertura a lo que nos trasciende o a veces no entendemos; nuestra vida y los carriles por los que ella transcurre. Y nos invita a recorrer caminos y a atravesar el mundo siguiendo esa mirada hasta descubrir lo que nos manifiesta, lo que nos revela, lo que nos muestra.

Y si de lo que se trata es de la manifestación de la Divinidad, para los y las creyentes, es necesario adquirir esos ojos y esa voluntad porque esa epifanía puede estar siempre, a lo largo del año y de la vida, escondida en un cruce del camino; escondida en el otro o la otra más próximos que muchas veces pueden ocultarse y difuminarse en la cotidianeidad.

Fuimos educados y educadas casi siempre en la expectación de un Dios extraordinario y maravilloso que al acercarse a la humanidad, lo haría rompiendo todas las leyes de la naturaleza… (Por ejemplo: tenía que nacer de una madre virgen, para no menoscabar su no contaminación con los humanos). Sin embargo, como nos lo dicen los místicos, la Divinidad habita en el fondo mismo de nuestra naturaleza, de nuestro ser más íntimo, en el centro más vulnerable de nuestro mundo:

             No hay que comprender a Dios ni considerarlo como algo ajeno a mí... Alguna gente simple se imagina que deberían ver a Dios como si estuviera allí y ellos aquí.  Pero esto no es así.  Dios y yo somos uno.  (Maestro Eckhart).

La Epifanía entonces depende de nuestra visión, la Energía y Presencia Divina, nos espera todo el año en cualquier curva del camino. de nosotros/as depende hacerla realidad y transformarnos cada día a partir de esa experiencia, de esa visión.

                                                                                                           Carmiña Navia Velasco                                                                                                                                   Enero 2022

                                              


domingo, 18 de abril de 2021

Conferencia: María de Magdala, miradas recientes.Doctora Carmen Bernabé




Carmen Bernabé Ubieta

  • Doctora en Teología Bíblica por la Universidad de Deusto (1991). Hizo estudios de especialización en Jerusalén (1988-90) y en Estados Unidos con Bruce Malina (1994). Diplomada en Trabajo Social por la Universidad del País Vasco.
  • Desde 1990 enseña en la Universidad de Deusto, donde es Profesora Titular de Nuevo Testamento.
  • Es Directora de la Asociación Bíblica Española, ABE, (2016- ). Fue subdirectora de la misma Asociación (2010-16).
  • Ha sido Presidenta de la Asociación de Teólogas Españolas (ATE) de 2010-16. Es co-fundadora de la misma (1992). Anteriormente formó parte de la Junta directiva como vocal (1992-97) y Presidenta (1996)

  • Es Directora de la colección Aletheia (EVD) que lleva la ATE.
  • Perteneció al Consejo de Redacción de Cuadernos Teología Deusto (1995-2009), colección que dirigió entre 2006-2009.
  • Pertenece al Consejo de Redacción de la Revista Estudios Bíblicos (2010-)
  • Directora de publicaciones de la ABE (2010- 2016)

La conferencia: María de Magdala, miradas recientes de la doctora Carmen Bernabé es una mirada profunda sobre María de Magdala.

sábado, 21 de noviembre de 2020

VIOLENCIA RELIGIOSA INSTITUCIONAL CONTRA LA MUJER

 


Conmemoramos en el mes de Noviembre y especialmente el día 25, la lucha de las mujeres contra las violencias ejercidas sobre ellas en la sociedad patriarcal, y la denuncia de estas prácticas que se mantienen y aumentan. Me quiero detener en una de las múltiples violencias que en las iglesias se desarrollan contra las mujeres: La violencia simbólica, especialmente la violencia contra el legítimo derecho de construir una memoria justa y digna. Aunque soy consciente de que esta forma de violencia atraviesa todas las instituciones eclesiales, detengo mi mirada en la iglesia católica por ser la tradición en la que me he formado y de la que tengo más datos.

El término violencia simbólica ha sido introducido y trabajado por Pierre Bourdieu y se refiere a:

…lo que llamo la violencia simbólica, violencia amortiguada, insensible e invisible para sus propias víctimas, que se ejerce esencialmente a través de los caminos puramente simbólicos de la comunicación y del conocimiento o, más exactamente, del desconocimiento, del reconocimiento o, en último término, del sentimiento.

(Pierre Bourdieu: LA DOMINACIÓN MASCULINA, Ed. Anagrama, Barcelona 2000, pág. 12) 

Esta violencia muchas veces es desapercibida e invisible para sus mismas víctimas, porque es sutil y deformada. En las iglesias se han ejercido múltiples tipos de violencia contra las mujeres, baste pensar en los horrores de la inquisición y de la quema de brujas, masacre inverosímil e inaceptable por la cual ningún Papa ha pedido aún perdón. De estas violencias, no ha sido la menor, la ejercida en el universo de lo simbólico, por ejemplo, toda la realizada en los siglos XVII a mediados del XX, a través de la confesión. Ahora sólo me detendré en el atropello a la memoria femenina, llevada a cabo en la tradición eclesial.

Hay que tomar conciencia de la importancia de esta memoria manipulada, para el conjunto de las comunidades cristianas femeninas a lo largo de la historia:


Las memorias se pueden borrar, modificar o ampliar, y son susceptibles de tergiversar aquello que ocurrió. Al mismo tiempo, representan una herramienta de reconstrucción de los hechos del pasado a través de una mirada del presente.

De esta forma la memoria es un elemento cargado de subjetividad pero con gran capacidad simbólica: recupera aquello que no está presente de manera tangible en la historia pero que tiene un papel esencial en la configuración de identidades e ideologías.

(https://theconversation.com/por-que-es-necesaria-la-memoria-historica-105670) 

EN LOS MISMOS ORÍGENES

Los ataques a la memoria femenina y los intentos de borrarla de las conciencias, se iniciaron muy pronto en el movimiento de Jesús de Nazaret. Pablo, que escribe sobre la década del 30 de esta era, dice en su primera carta a los Corintios:

Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras;  fue sepultado y  resucitó al tercer día, según las Escrituras; se apareció a Cefas y luego a los Doce;  después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales todavía la mayor parte viven y otros murieron. Luego se apareció a Santiago; más tarde, a todos los apóstoles. Y en último término se me apareció también a mí, como a un abortivo. (1 Corintios, 15, 3-8)

  

Esta transmisión de la experiencia de la resurrección, ignora completamente los relatos llamados de la tumba vacía y las experiencias que hay detrás de ellos. Hay que esperar hasta finales del siglo I, para que la literatura canónica (los Evangelios) recoja esta experiencia y palabra femenina que alcanza su momento cumbre en el relato de Juan 20, aparición a María Magdalena.

El caso de las mujeres testigos de la resurrección, es sólo uno entre el conjunto de los escritos canónicos, en los cuales es claro que las huellas femeninas tienden a ser minimizadas y ocultadas. En los relatos de “la tumba vacía” las mujeres tienen un sitio privilegiado y es claro que la tradición femenina logro mantenerlos e insertarlos en los evangelios. Pero no siempre fue así, el seguimiento femenino y el protagonismo de las mujeres está, en general oscurecido.

Después del intento paulino de minimizar la importancia de la relación femenina con el Resucitado… el caso más grave lo tenemos en la figura de María de Magdala. Esta mujer, pasa de ser: una apóstol, una compañera y benefactora de Jesús y su movimiento, a ser una prostituta arrepentida una lacrimosa penitente. Sin que una sólo línea de los escritos canónicos o extra-canónicos del segundo testamento lo puedan acreditar.

Ya tenemos suficientes estudios en varios idiomas sobre la figura de esta mujer, sobre sus orígenes, su práctica sus representaciones a lo largo de la historia del cristianismo. Yo recomiendo sobre todo, el reciente trabajo de Carmen Bernabé: Qué se sabe de… María Magdalena, trabajo serio y exhaustivo, muy bien documentado. (Editorial Verbo Divino - Navarra 2020). Sabemos que fue una líder de las primeras comunidades cristianas y que acompañó a Jesús, su maestro, en sus recorridos por Galilea y en su pasión y muerte. No hay el menor indicio en la literatura neo testamentaria que permita relacionarla con una prostituta. A pesar de ello, la iglesia hizo pasar a la historia a María Magdalena como una mujer arrepentida de su pasado y penitente.

Para  los varones eclesiales fue necesario borrar las huellas de liderazgo en las  mujeres y a cambio de ello, construir paso a paso un “modelo de penitente, lacrimosa¸ que inspirara siempre la posibilidad de arrodillarse para hacerse perdonar. Pocas veces en la historia de la humanidad, si es que ha habido alguna, una memoria ha sido deformada y robada de tal manera.

Nos dice de nuevo Bourdieu:

La fuerza simbólica es una forma de poder que se ejerce directamente sobre los cuerpos y como por arte de magia, al margen de cualquier coacción física; pero esta magia sólo opera apoyándose en unas disposiciones registradas, a la manera de unos resortes, en lo más profundo de los cuerpos. Si es capaz de actuar como un disparador, es decir con un gasto extremadamente bajo de energía, es porque se limita a desencadenar las disposiciones que el trabajo de inculcación y de asimilación ha realizado en aquellos o aquellas que, gracias a ese hecho, le dan pábulo.

(Pierre Bourdieu, obra citada, página 54)  

Está claro que al convertir una líder en una penitente se estaba propiciando un falso espejo que facilitaba la dominación de las mujeres cristianas por medio de una especie de “mala conciencia” o de vergüenza colectiva generalizada.

Avanzamos un poco en el tiempo y nos encontramos con otra mujer ocultada: Marcela de Roma quien organiza en la iglesia la primera escuela de estudios bíblicos.  Nace en Roma, en el 329 de esta era, pertenece a la nobleza y queda viuda muy joven. A partir de su viudez, convoca a unas cuántas jóvenes para llevar una vida en común y dedicarse al estudio y a la oración, entrega a esta tarea toda su fortuna, estableciendo una “casa de vida en común”, en su palacio del Monte Aventino. En el año 382 funda la primera escuela bíblica y llama a Jerónimo de Stridon, traductor de la Vulgata para que sea el maestro que dirija estos estudios.

 Jerónimo en su carta a Principia atestigua de ella:

Únicamente diré que todo lo que yo había cosechado tras largos años de estudio, lo que yo había convertido como en una especie de segunda naturaleza tras prolongada meditación, ella lo absorbió con avidez, lo aprendió y lo hizo suyo de tal forma que, después de mi partida, cuando surgía una discusión sobre algún texto de las escrituras, se acudía a ella como árbitro.

(Jerónimo de Stridon: EPISTOLARIO, Volumen II, BAC - Madrid 1995, Pág. 612)

 

Modernamente ya sabemos que la historia no la hacen hombres o mujeres solos, que los movimientos históricos se generan y desarrollan en colectivo. En la iglesia se adjudica a San Jerónimo en soledad la totalidad de la fundación de los estudios bíblicos ignorando por completo el papel desempeñado en ellos por Marcela de Roma. Papel que le es reconocido por Jerónimo en varias de sus cartas. Una de las integrantes de su círculo fue Fabiola de Roma, fundadora del primer hospital de Occidente y a quien hoy, por fuera de la iglesia, se honra como la iniciadora de los cuidados paliativos. Marcela muere en Roma en el 410, a causa de las heridas y torturas que le ocasionaros los bárbaros en una de sus incursiones a la ciudad.

 

EN LA LARGA EDAD MEDIA

La historia sigue, nombres de abadesas que predicaban y administraban la eucaristía, mujeres que influyeron en la sociedad y en la iglesia de su tiempo,  nombres y figuras ignorados. Repetimos siempre nombres de hombres ilustres o santos, en tanto que no mencionamos nombres de mujeres. Clara de Asís en los principios del siglo XIII actualiza una nueva palabra: SORORIDAD, para esclarecer la parte femenina de la fraternidad. El pacto entre hermanos muchas veces ignora a las hermanas, de ahí la necesidad de explicitar las potencialidades y sentidos de la relación y el pacto entre las sores. La iglesia, ámbito privilegiado para acunar esta palabra la ignoró, la desechó y tuvimos que esperar al siglo XX para que feministas ateas la recuperaran. Y uno de los silencios más fuertes es el que ha habido en torno a Hildegarda de Bingen: Teóloga, científica, música, pintora… fundadora y predicadora. A lo largo del siglo XIII su teología iluminó a Europa. En la iglesia sólo se le ha hecho un reconocimiento tímido y tardío.

Un crimen simbólico inconmensurable lo constituye el intento de borrar de la historia la memoria de LAS BEGUINAS. No hay hechos para comparar esta realidad, porque de los herejes tenemos constancia en la lucha contra sus ideas, pero de estas agrupaciones femeninas no hay rastros. Ninguna historia de la iglesia las menciona, ninguna evocación espiritual. Y sin embargo…

Las beguinas configuraron un movimiento de mujeres original, libertario y fecundo como pocos, que albergó en su seno a miles de mujeres de las cuales algunas cobraron significación especial. Nace en Flandes y los países bajos y se extiende por Europa a todo lo largo de los siglos XII y XIII. En los beguinatos se agruparon mujeres que no querían someterse a la autoridad de un varón en el matrimonio y tampoco querían encerrarse en un convento, bajo la dirección espiritual de otro varón. Se agruparon para convivir, estudiar, orar y hacer el bien.

Las beguinas inauguran en la iglesia una forma de vida que combina la contemplación y la acción, tres siglos antes de que Ignacio de Loyola la popularizara. En sus casas responden a múltiples necesidades sociales: crean hospitales para enfermos, escuelas para niños, ancianatos… todo ello para responder a las nuevas demandas de las urbes nacientes. Sus casas se ubican a las entradas de las ciudades y acogen peregrinos:

Se encargaron de la defensa de los desamparados y del cuidado de los enfermos, de los niños, de los ancianos, e incluso de los enfermos de lepra, lo cual cabe destacar por su estrecha relación con el tema que estamos dando. En muchos casos también se dedicaban a la enseñanza de niñas sin recursos, e incluso fueron responsables de numerosas ceremonias litúrgicas. Además, llevaban una vida dedicada a la oración y al trabajo manual, mayoritariamente con materiales textiles, gracias a los cuales podían financiarse. No tenían ningún tipo de apoyo económico, por lo que su acción es aún más destacada, pues se dedicaban a ello por voluntad propia.

(Alicia Rodríguez Fernández: LAS BEGUINAS, SU HISTORIA Y SU FORMA DE VIDA

En: https://www.fundacionindex.com/gomeres/?p=1098, consultado 19 de Noviembre 2020)

 

Entre ellas encontramos mujeres cuyo nombre y experiencia mística alcanzaron cumbres muy especiales: Hadewych de Amberes, excelente poeta; Matilde de Magdeburgo, Beatriz de Nazaret y la extraordinaria Margarita Porete, con su conocida obra Espejo de las almas simples y quien fuera quemada en la hoguera por la inquisición. El hecho de que sus vidas fueran autónomas y al margen de los controles eclesiales establecidos para mujeres determinó que la iglesia condenara su forma de vida. El Concilio de Viena, en 1312 la condenó y aunque algunos beguinatos sobrevivieron aún mucho tiempo, un gran número de ellas terminó por acogerse a las congregaciones convencionales. Su invaluable herencia apenas empieza a ser recuperada por las feministas creyentes.

 

VIOLENCIA QUE NO LLEGÓ A SU FIN EN LA MODERNIDAD

Podríamos pensar que esta violencia simbólica contra las mujeres es cosa del pasado y que ya los presbíteros o pastores no manejan las conciencias femeninas. Desafortunadamente estas violencias llegan al siglo XX y algunas subsisten en el siglo XXI.

Hasta 1996 no se cerró en Irlanda “el último asilo de las Magdalenas”. Conocidas como “las lavanderías de las Magdalenas”, en estas instituciones de la iglesia católica, se ejerció por más de 150 años una violencia atroz tanto simbólica como física contra las mujeres. En varios países del norte de Europa se encerraba bajo régimen carcelario, en el que las monjas eran las guardianas, a muchachas jóvenes, generalmente madres solteras o algunas que supuestamente no habían mantenido su virginidad.

En  primer lugar se les estigmatizaba y condenaba a la condición de penitentes… actualizando así el robo de memoria ejercido sobre María de Magdala. En segundo lugar se les robaba a sus hijos que eran dados en adopción a parejas fieles a la iglesia. Finalmente se les vejaba en el trato y se les condenaba a largas jornadas de trabajos forzados que minaban su salud y su energía síquica y espiritual. Se trata de  una historia de horrores que está todavía por escribirse.

Y si nos situamos en América Latina y en tradiciones liberacionistas, también encontramos ataques a la  memoria femenina. La historiadora Ana María BIdegain, en su artículo: UNA HISTORIA SILENCIADA, NO RECONOCIDA, IGNORADA, OCULTADA, INVISIBILIZADA: LA VIDA RELIGIOSA FEMENINA EN LA HISTORIA BRASILEÑA E HISPANOAMERICANA, denuncia un silenciamiento más en esta larga cadena de  memorias dañadas.

(REVER Revista de estudios de la religión:

 https://revistas.pucsp.br/rever/article/view/21743, 2014)

 

Bidegain plantea, entre otras cosas, que el clima que hizo posible el nacimiento y desarrollo de la teología de la liberación, fue el que generaron las religiosas latinoamericanas que en casi todos los países, se desplazaron en las décadas del 50 y 60 del siglo XX especialmente, a vivir en los barrios populares y marginados. Gustavo Gutiérrez es claro al afirmar que “la teología de la liberación es un segundo momento, que el primero es la praxis misma liberadora”. Pues bien, estas religiosas se insertaron en medios populares y acompañaron a las comunidades en sus alegrías y sufrimientos, en sus dolores, en sus luchas y reivindicaciones, en sus festividades religiosas… En este acompañamiento y en su reflexión, se pusieron las bases de una comprensión liberadora de la Biblia y de una comprensión liberadora de la experiencia cristiana.

 

Este papel de pioneras, no les ha sido reconocido por nadie, ni se ha recogido en la memoria de la teología liberadora, ni del caminar de las Comunidades Eclesiales. Fueron estas religiosas las que dieron los primeros pasos en la comprensión de Jesucristo el Liberador y en la relectura latinoamericana de la Biblia y sus diferentes hermenéuticas.

 

Llego al final del recorrido. Violencias hay más… Es violencia simbólica que se interprete que la masculinidad de Jesús de Nazaret coloca a las mujeres en situación de desigualdad ante Dios. Es violencia simbólica que se predique un Dios varón… pero de momento termino, otras voces vendrán.

 

 

 

Carmiña Navia Velasco

Casa Cultural Tejiendo Sororidades

Círculo espiritual María de Magdala

Noviembre, mes de la no violencia contra la mujer 2020